
UTILIDADES DEL DESASTRE

Como nubes de agosto, todo pasa.
La vida nos demuestra
que se puede vivir sin casi todo.
JAVIER SALVAGO
Tarde descubrimos
las palabras adecuadas y la temperatura idónea
para el abracadabra.
Ignorábamos que la vida se afana
en imponer sus reglas,
a fuerza de hacernos creer
que no las tiene.
Lo sé,
prometí que te dejaría quererme.
Mentí.
Y he seguido,
con esta libertad condicional,
intentando buscarle
JAVIER SALVAGO
Tarde descubrimos
las palabras adecuadas y la temperatura idónea
para el abracadabra.
Ignorábamos que la vida se afana
en imponer sus reglas,
a fuerza de hacernos creer
que no las tiene.
Lo sé,
prometí que te dejaría quererme.
Mentí.
Y he seguido,
con esta libertad condicional,
intentando buscarle
utilidades al desastre.
LLEGARÁS

Llegarás
para tallar tu nombre en mis costillas
y ordenar mi pulso con tu risa.
Llegarás
para dejar que macere tu lengua en mi saliva.
Para liberar las lineas de mi mano
y pintar mis palmas con colores de guerra
o hacerte patria en mi ombligo.
Llegarás para limar mis vértices.
Para fundar las nostalgias que alimenten mi futuro.
Para restarme miedos.
Llegarás para morder mi nuca
mientras duermo y
convertir mis ojos en verbena de pueblo pequeño.
Llegarás como el naufrago agotado
en busca del descanso que promete la costa.
para tallar tu nombre en mis costillas
y ordenar mi pulso con tu risa.
Llegarás
para dejar que macere tu lengua en mi saliva.
Para liberar las lineas de mi mano
y pintar mis palmas con colores de guerra
o hacerte patria en mi ombligo.
Llegarás para limar mis vértices.
Para fundar las nostalgias que alimenten mi futuro.
Para restarme miedos.
Llegarás para morder mi nuca
mientras duermo y
convertir mis ojos en verbena de pueblo pequeño.
Llegarás como el naufrago agotado
en busca del descanso que promete la costa.
MENTIRA

Necesito saberme solo,
abandonarme al naufragio.
Adivinar que el camino
se derrumba.
Sentir que no hay
naves para quemar y
el amor no existe más allá del relámpago.
Quizá todo es falso.
Todo producto del trazo de mis dedos.
No hay mariposas.
Ni bocas pintadas.
Sólo algunos sueños
con su ancla en otra vida.
Sólo en tránsito de la sangre
en dirección contraria.
Soy yo el que acaricia con las manos yermas.
abandonarme al naufragio.
Adivinar que el camino
se derrumba.
Sentir que no hay
naves para quemar y
el amor no existe más allá del relámpago.
Quizá todo es falso.
Todo producto del trazo de mis dedos.
No hay mariposas.
Ni bocas pintadas.
Sólo algunos sueños
con su ancla en otra vida.
Sólo en tránsito de la sangre
en dirección contraria.
Soy yo el que acaricia con las manos yermas.
NO SE NADA

No sé nada
más allá de lo que he aprendido
en algunos libros
o en algunos cuerpos.
más allá de lo que he aprendido
en algunos libros
o en algunos cuerpos.
Por eso te pido que si me ves,
alguna vez,
vagando por las calles,
silbando la melodía
de algún bolero o
contando uno a uno mis pasos,
sepas apartarte,
buscar refugio
y
me enseñes
a ser dócil con la vida,
con lo inevitable,
con los datos.
A ser
materia en paz.
POCO QUE DECIR

Tengo poco que decir,
si acaso que me marcho derrotado
porque mis ojos no saben conjugar tus verbos.
Que no me acuden las palabras
y aunque no me encuentro bajo la ropa
no dejo de buscar el tímido latido
que recuerdo.
En fin, poca cosa.
Observar por la ventana
que todo sigue intacto:
la gente,
los árboles,
los perros.
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