NO SE NADA


No sé nada
más allá de lo que he aprendido
en algunos libros
o en algunos cuerpos.

Por eso te pido que si me ves,
alguna vez,
vagando por las calles,
silbando la melodía
de algún bolero o
contando uno a uno mis pasos,
sepas apartarte,
buscar refugio
y
me enseñes
a ser dócil con la vida,
con lo inevitable,
con los datos.

A ser
materia en paz.

POCO QUE DECIR


Tengo poco que decir,
si acaso que me marcho derrotado
porque mis ojos no saben conjugar tus verbos.
Que no me acuden las palabras
y aunque no me encuentro bajo la ropa
no dejo de buscar el tímido latido
que recuerdo.
En fin, poca cosa.
Observar por la ventana
que todo sigue intacto:
la gente,
los árboles,
los perros.

ESTE DÍA


Soy huésped de este día que empieza
y mata mis pupilas con su olor a humo.

Este día que merece ser
el peor de los inviernos.

Yo lo sé
y por eso convoco mis miedos.
Le hablo bajito al frío de mi estómago.
Repito las estúpidas preguntas de siempre.

Yo lo sé
este día, que pretende ser metáfora del resto,
golpeará mi cuerpo hasta tirarme de la cama,
hasta activarme,
y decirme en su idioma
que el único enemigo

soy yo.


Tenerte sería morder la humedad
del invierno.
Saltar los bancos de la calle con pies fabulosos.
Bañarme en la luz de las farolas.

Tenerte entre los números del calendario
y domar las estaciones.
Habitar la lluvia. Empaparme en su ruido.

Si estuvieras mi corazón sería
una muchedumbre rabiosa
que pide su pan.

Pero no estás y hago poemas.

REQUIEM


Aquí no yace por azar ese llanto
dejado a la tierra.
Esa estatua con los labios doblados hacia dentro.
El dolor con ojos de animal.

Este sitio es el espacio que ocupa
la propia tierra, que nos devuelve la sombra
hecha carne
y da lugar a la hermosura antigua,
como una mano que ofrece su cáliz ciegamente.
Tengo en los ojos mucho, y he caminado
fundiéndome en lo que nombro, con
el amor del mar que no explica en lenguajes.

SERIA BONITO


Sería bonito tenerte también ahora.
Adivinando tu lenguaje y creyendo en el matemático
sonido de tus muslos.

Sería bonito poder hacerlo ahora.

Y romper esta hoja serenamente,
justificadamente.

Sería bonito perseverar sin rabia,
habitar la noche tuya, sin el hilo que se pierde,
cuadrando mis manos a tu forma,
y no sentir en cada crepúsculo el error absurdo de amarte.

TU TACTO



Tócame con la oscura rectitud de la noche furiosa,
atenazando mis fronteras con el escarpado dolor
de tu espuma diferente.
Tócame en esta materia extensa y grave,
sin el indeciso temor recogido en otros pulsos:
como se establece un deseo en el cauce de unos brazos que son propios.
En este fragmento, que sobrevive, poblado
de desórdenes blandísimos.
Estrecho ámbito criminal y desnudo.

Tu tacto para la unidad ensimismada
de mi cuerpo confuso,
para el cielo oculto de este sueño que acelera
la tempestad y la sangre,
para mi madera crecida y resuelta en el
espacio virgen que poseo.

En tí siembro unas manos con raices y
una frente que no agita su sentido.

Todo se propagará en la luz ferrea de
que estamos hechos,
habitando el territorio dormido del tiempo,
sin llanto y sin asombro.