PERDÓN


Perdón por no encontrar la frase exacta
que nos salve del frío y la tristeza.
Raúl Vacas. (Post-it. “Consumir preferentemente”)


Debería decirte
que la realidad no es perfecta.

Que llevo en la epidermis
la madre de todas las batallas.
El sueño dulce de un suicida
que dibuja tu nombre
en los marcos de las puertas.

Debería decirte
que mi cuerpo desnudo
es una ciudad minúscula
donde no viven tus uñas.
Donde no mueren tus ojos
de espejo imposible.

Debería decirte palabras milimétricas
pero me hago oscuro
para que no me entiendas.

EL OLVIDO Y MOEBIUS


Lo grave
no es
que no sea capaz de olvidar.

De recoger los fragmentos.
De empezar de nuevo.

Lo grave,
lo más grave
es, precisamente, ser capaz de hacerlo
tantas
veces.
Todos
los

días.

SYMPATHY FOR THE DEVIL


Duele que existas
y duele que no existas.

El vapor en los azulejos.
El café caliente.

Duelen los buenos días
con sus informes repletos de diéresis, de puntos finales.

La comida,
y la lluvia sucediendo
en este lunes
que amenaza con ser indefinido.

Duele
conocer a mis demonios.

............................ (Mientras suenan los Rolling en la radio)

Aquí ellos. Aquí yo.

............................(“Pleased to meet you”)

GRAMÁTICA DE URGENCIA


Nunca fuimos
primera
persona del plural.

Me quedan
el pretérito imperfecto
y los adverbios
para intentar unir
con frases torpes
tus manos,
las de entonces,
con mi espalda,
la de ahora.
Pronombres
y complementos circunstanciales
que sustentan
mis frágiles coartadas.

Nunca seremos
primera
persona del plural.

DOS POEMAS DE LOLA LUGO

Imagen: Cuadro "Huella" de Lola Lugo

Me hubiese gustado
poder ensamblar las palabras
de otra manera.

Encontrar su lugar exacto.

Tenerlas entre mis manos
como un juguete reconocible.
Montar con ellas un castillo
y pasearme por sus almenas.


Sin embargo aquí ando
peleando para que me comprendas.
Sabiendo de antemano

que la batalla está perdida.


.......

Aquí estoy.
Y ya no se sabe qué o quién
alimentó tanta espera.

Tal vez algo insignificante.

O tal vez olvidamos
a fuerza de costumbre
los motivos.

Y sólo nos queda
aguardar
detrás de la puerta
el eco de nuestros pasos.



AVISO II


Puede que me quede aquí,
con esta valentía falsa
que enternece a las estatuas
pero nada dice
acerca del vacío de mi estomago.

Puede que,
alguna tarde de luz sucia,
me haga pasar por otro,
y me quite la coraza
o la ropa
para culparte del frío.

Quizá quedará algo
tras esta silueta
que alberga un pánico que no cede
y se nutre
con el hambre de los años.
Sin artificios.
Sin promesas.

No podrás decir después
que no te aviso.

SÓLO UN HOMBRE



Ser hombre no es ser hombre. Ser hombre es otra cosa.
GABRIEL CELAYA




Dije no soy todos los hombres
sólo un hombre.


Y levantaste en mis palabras
un árbol de corteza viva,
de savia limpia y que amenaza.

Y no era yo
pues en mí late
el adolescente prehistórico que sonríe,
la venda sin herida,
la mirada del lobo que marca el territorio.

Dije sólo soy un hombre.
Y fui ese arcángel que escupe a los espejos.

Desafortunado y fortuito
como la catástrofe.

Como estas manos.

Como estos días.

Como esto que ahora digo.